Loader Image
Codicia, ineptitud y corrupción, amenazan la vida del estero de San José del Cabo

Codicia, ineptitud y corrupción, amenazan la vida del estero de San José del Cabo

Nunca, como ahora, la existencia del mayor oasis de agua dulce, al sur de la península de Baja California, se había visto tan amenazada.

Manos criminales se han propuesto secar, literalmente, este cuerpo de agua para apoderarse de los valiosos terrenos que lo componen. Las acciones encaminadas a dicho fin van desde los incendios intencionales provocados para erradicar la vegetación del lugar, hasta la apertura permanente de la bocana que es la barrera natural de arena que sirve para contener el agua dulce que le da sustento al estero.

Las perversas intenciones de los depredadores inmobiliarios y hoteleros que se han empeñado en este ruin propósito han prosperado merced de la ineptitud, corrupción e indolencia, de todas, – sin excepción-, las autoridades responsables de salvaguardar la vida de este importante ecosistema, único, y maravilloso.

Ninguna autoridad, trátese de las municipales, estatales o federales, ha puesto freno a las acciones vandálicas y devastadoras de aquellos que pretenden apoderarse del mayor tesoro ecológico de Los Cabos. Dia a día, poco a poco se le han ido arrebatando importantes superficies de tierra a este sitio, hogar de mas de 311 especies de aves, peces, serpientes, tortugas, conejos, zorras, y gran cantidad y variedad de insectos. Algunas de estas especies, son endémicas, y están en grave riesgo de desaparecer.

Nuestro estero, está catalogado como sitio RAMSAR. Recordemos que Ramsar, es una ciudad iraní donde en el año 1971 se firmó un acuerdo internacional, para la protección de los humedales, de importancia internacional, principalmente como hábitat de aves acuáticas. Estos sitios son áreas naturales protegidas. En nuestro país existen 142 lugares regidos por este acuerdo internacional. La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, CONAMP, dependencia federal, es la responsable directa de garantizar el fiel cumplimiento de las medidas tendientes a proteger este paraíso.

El titular de la CONAMP en Baja California Sur, Benito Bermúdez, ante su manifiesta y comprobada ineptitud y, por decencia, debería presentar su renuncia, junto con Víctor Castro Cosió, coordinador de las dependencias federales en nuestro estado. Estos dos funcionarios federales de frente a la catástrofe ecológica que se cierne sobre el estero de San José del Cabo han sido los grandes ausentes.

Nuestro estero se está muriendo. Lo están matando lentamente. El proyecto hotelero e inmobiliario, Puerto Los Cabos, de grupo Questro, es una de las principales amenazas que acechan a este ecosistema privilegiado.

La misma construcción de la marina de este proyecto, debió ser negada en su momento por todas las autoridades involucradas, ¿o coludidas? Y que participaron en su aprobación.

Hoy ha quedado de manifiesto cómo la escollera de esta marina ha provocado la desaparición de la playa, La Playita, y ha afectado enormemente todo el comportamiento en su conjunto del santuario que es esta Área Natural Protegida.

La superficie total de este sitio RAMSAR, de acuerdo con el Programa de Manejo Oficial, es de 472-97-36.74 ha comprendida entre los 23°05´ de latitud Norte y los 109°40´ de longitud Oeste. Y Puerto Los Cabos, por mas que pretenda negarse, ha impactado negativamente al estero y lo sigue haciendo.

Frente a la embestida de los rapaces depredadores ecológicos que se han lanzado sobre nuestro estero, las autoridades municipales, han mantenido una actitud tibia, tímida, más bien mustia.

Si con la misma ferocidad que se han empeñado nuestras autoridades municipales en cazar a los UBER, se hubieran lanzado a cazar a los depredadores del estero, estaríamos de pie aplaudiendo a estos que dicen ser la esperanza de Mexico. Lejos de eso, los responsables de las diferentes dependencias involucradas se escurren entre las sombras y el silencio para permitir que se continúe con la tala de palmares y el secado del estero.

La sociedad civil organizada, debe exigir a las autoridades de los tres niveles de gobierno que abandonen su actitud solapadora y cómplice y pongan orden en el estero, antes de que este termine convertido en una enorme cloaca, y seamos Los Cabos, una vergüenza internacional en materia de protección al medio ambiente.

ASS.