Loader Image
Estamos adquiriendo vehículos, bajo un arrendamiento a cubrirse antes de que termine la Administración: Armida Castro

Estamos adquiriendo vehículos, bajo un arrendamiento a cubrirse antes de que termine la Administración: Armida Castro

Dentro de la orden del día de la Novena Sesión Pública Ordinaria, el Cabildo aprobó el punto de acuerdo presentado por la alcaldesa Jesús Armida Castro Guzmán para nombrar a los titulares de la Dirección General Sistema DIF Municipal, Dirección Municipal de Atención Ciudadana, y Secretaría Particular, todos del H. XIII Ayuntamiento de Los Cabos.

En esta ocasión, quienes tomaron protesta fueron, Berenice Yáñez, como directora general de Sistema DIF; Laura Camacho, como directora municipal de Atención Ciudadana; e Irlanda Fisher, como secretaria particular de presidencia.

En otro de los temas analizados en la Sesión, la alcaldesa de Los Cabos aclaró que la actual Administración no cuenta con un parque vehicular, por consiguiente, se hará la adquisición de una flotilla para poder seguir brindando los servicios necesarios a la ciudadanía.

“No tenemos actualmente un parque vehicular, nosotros tenemos que devolver los carros que están arrendados, y al hacer esto nos quedamos prácticamente sin ningún vehículo en condiciones de dar los servicios que estamos obligados a dar como ayuntamiento. Estamos adquiriendo, bajo un arrendamiento a cubrirse antes de que termine la Administración, porque somos los primeros considerados adquirir los vehículos y pagar los residuales en dos años tres meses, con la intención de que se quede un parque vehicular ya para la administración”, destacó la edil Castro Guzmán.

Asimismo, agregó que el Gobierno Municipal actualmente se encuentra trabajando en conjunto con la Secretaría de Educación Pública para la construcción de nuevas escuelas primarias en el municipio. A la fecha se han otorgado dos predios para la edificación de las instituciones educativas, y se encuentran en la búsqueda de tres más, para cubrir la solicitud de la SEP.

Para clausurar la sesión, la alcaldesa de Los Cabos hizo un recuento de los daños causados en el lamentable accidente que sufrió el Selectivo Cabeño de fútbol femenil, del cual resultaron heridos 3 menores con fracturas, 14 menores con lesiones leves, y tres mayores lesionados, de igual manera mandó un emotivo mensaje a las familias de los afectados y destacó que la comunicación y atención directa del ayuntamiento hacia los involucrados, seguirá a través del Instituto del Deporte.

De los arrendamientos y otros demonios

A finales de esta semana, me parece que el viernes 3, un reportero de forma “cándida” en la Mañanera, le preguntó al presidente López Obrador sobre el tema de la austeridad, en relación con la pretensión de la alcaldesa de los Cabos, Doña Jesús Armida Castro Guzmán, de arrendar 172 vehículos, por 30 meses, pagando por ello $128’462,429 M.N. o lo que es lo mismo $4’282,000 M.N AL MES, por algo que tendrás que regresar al final de ese arrendamiento. Así las cosas, pagaríamos por RENTAR cerca de $745,000 M.N. en promedio por vehículo, lo cual resulta ser una suma muy superior a su valor de mercado en COMPRA. ¿Les suena lógico? ¿Les suena honesto? Ese mismo día, la alcaldesa, que de forma “casual” se encontraba en la Ciudad de México, nos reviró, en senda conferencia de prensa “improvisada” diciéndonos que la camioneta blindada pues no iba (se la habían impuesto sus cuadros de seguridad), pero los demás sí. Así el precio queda en tan solo $728,675.00 M.N. por vehículo, o “tan solo” $4’153,451.00 M.N. al mes.

IMG_0457.JPG

En el título hice referencia a los “demonios”. En mi concepción, el origen del demonio es un ángel, un bien, que se fue chueco (tal vez a la izquierda) trayendo consigo el mal y la tentación. Eso está pasando con Doña Armida. Eso está pasando con Morena, a lo largo y ancho del país, figuras y situaciones que parecen buenas, con piel de ángel, que nos están pudriendo, y rápido, una confianza en el gobierno que ya estaba francamente muerta.

El arrendamiento de vehículos, al final del día, es una forma de financiar los mismos, incrementando el monto que se puede deducir, para gozar de los mismos bienes, como si fuéramos dueños, pero PAGANDO MENOS IMPUESTOS. Es caro, comparado con la simple compra, porque casi pagas el vehículo durante el periodo del arrendamiento, pero lo debes devolver, o comprar y/o arrendar de nuevo. A pesar de ello, a la hora de ver el tema de las deducciones, desde un punto de vista financiero, a muchas empresas les funciona. Como empresa, por cuestión de flujos y circulación de flotillas, puede tener mucha lógica, pero desde el punto de vista de la administración pública, no.

No debemos pagar un financiamiento caro, para quedarnos sin nada, a los 30 meses.

Los ayuntamientos no pagan impuestos, y desde luego no deben pagar por rentar bienes que se necesitan, sí o sí, para prestar el servicio público. Lo que es un “ángel” para las empresas, es un demonio en la administración pública. Vamos a pagar cerca de tres cuartos de millón de pesos por 171 vehículos que no los valen, y que tendremos que regresar en menos de tres años. ¿Les suena que sea una decisión inteligente? No. Dicen que piensa mal, y acertarás.

¿Qué justificación puede tener Doña Armida para descapitalizarnos así, en un contrato de más de ciento veinte millones de pesos, que nos dejará con las manos vacías (a nosotros al menos)?

Cada uno de ustedes puede pensar lo que quiera. A mí me suena que es uno de los actos que la TetraCuak (Cuarta Transformación, versión gansito) se jacta de atacar, como nos lo recuerda nuestro presidente, cada mañana. Pero ese soy yo. Los hechos están ahí. Son públicos y pueden ser consulados.

Como este demonio hay muchos. De repente a alguien se le ocurrió que iba a jugar al trenecito, o a los avioncitos. Todos nos indignamos y decimos que no se deben tomar decisiones así, sin los estudios correspondientes. Después de hacer muecas, dio su brazo a torcer y ordenó estudios.

El tema es que de puros estudios, se (nos) va (vamos) a gastar miles de millones de pesos. Ya si se hace el trenecito o la pistitas, es lo de menos. El otrora ángel de la legalidad se volvió el demonio de asignar contratos a los cuates. Hay sexenios que no he ganado mil millones de pesos.

¿Ustedes? Me parece que no. (No tengo noticias de que Don Carlos Slim me lea) ¿Riobóo? Seguro que ese, sí.

Para terminar, hablaremos del ángel de la honestidad, en su tiempo valiente, de nuestro líder supremo, que se volvió un demonio. Como él es honesto, sabe cómo está eso de los contratos, y para “ahorrarnos” el dinero y tiempo de las licitaciones, le asigna los contratos -con toda honestidad-  a quien se le da la gana. Tres de cada cuatro contratos públicos son asignados así.

Como él es honesto, se puede volver a crear la partida secreta, desaparecida desde tiempos del Dr. Zedillo. El dinero que se le escamoteó a los funcionarios públicos, que fueron despedidos sin liquidación, y que no podrán llevar el pan a sus casas, ahora lo podrá usar nuestro Tlatoani, con toda honestidad, para lo que se le antoje.

Los ejemplos no faltan. Los demonios están sueltos.

GAE